Software a medida vs SaaS: qué le conviene más a tu empresa
La decisión que puede definir tu competitividad
Cuando una empresa necesita tecnología, tiene dos caminos principales: contratar una solución SaaS (Software as a Service) ya hecha o desarrollar un software a medida. Cada opción tiene ventajas claras y limitaciones reales. La decisión correcta depende de tu situación específica, y esta guía te ayuda a tomarla con datos.
Qué es cada opción
SaaS (Software as a Service)
Una herramienta ya construida que pagas mensualmente. La usa tal cual viene, quizás con algo de configuración. Ejemplos: Salesforce, Monday, HubSpot, Holded, Factorial. No necesitas equipo técnico para empezar y funciona desde el primer día.
Software a medida
Una solución diseñada y construida específicamente para tu empresa. Se adapta a tus procesos, tus datos y tu forma de trabajar. Requiere una inversión inicial mayor y un tiempo de desarrollo, pero el resultado es exactamente lo que necesitas.
Comparativa directa
Coste
SaaS: bajo coste inicial (0-200 €/mes), pero acumulativo. Con 5 usuarios a 50 €/mes, pagas 3.000 €/año. En 5 años: 15.000 €. Y el día que dejas de pagar, pierdes acceso.
A medida: inversión inicial más alta (desde 3.000 € para automatizaciones, desde 8.000 € para aplicaciones completas). Pero es tuyo. El mantenimiento mensual (200-800 €) es significativamente menor que las suscripciones SaaS equivalentes a largo plazo. Para entender los costes en detalle, hemos escrito una guía completa.
Conclusión: SaaS es más barato los primeros 1-2 años. A medida es más barato a partir del año 3-4 para la mayoría de casos.
Adaptación a tu negocio
SaaS: te adaptas tú a la herramienta. Si tu proceso no encaja en las opciones que ofrece el software, cambias tu proceso o usas workarounds. Funcionalidades que no necesitas pagándose, funcionalidades que necesitas sin existir.
A medida: la herramienta se adapta a ti. Si tu taller mecánico necesita un flujo específico de llamadas + WhatsApp + citas, eso es exactamente lo que se construye. Sin funciones sobrantes ni carencias.
Conclusión: si tus procesos son estándar, SaaS funciona bien. Si tienes procesos específicos que te diferencian, a medida es la opción.
Tiempo de implementación
SaaS: minutos u horas para empezar. Configuración básica en días. La curva de aprendizaje depende de la herramienta.
A medida: semanas o meses dependiendo de la complejidad. Pero el resultado final se adapta a cómo ya trabaja tu equipo, lo que reduce la curva de aprendizaje.
Conclusión: si necesitas una solución para ayer, SaaS. Si puedes planificar, a medida ofrece mejor resultado final.
Escalabilidad
SaaS: escala fácilmente en número de usuarios (más licencias = más coste). Pero tiene un techo funcional: cuando necesitas algo que la herramienta no hace, te quedas atascado.
A medida: escala en funcionalidades sin límite. Puedes añadir módulos, integraciones y capacidades según tu negocio crece. No hay techo artificial.
Conclusión: para crecimiento en usuarios, SaaS. Para crecimiento en funcionalidades, a medida.
Dependencia del proveedor
SaaS: dependencia alta. Si el proveedor sube precios, cambia condiciones o cierra, tienes un problema. Tus datos están en su plataforma y migrar puede ser complejo o imposible.
A medida: dependencia menor. El código es tuyo, los datos están en tu infraestructura. Puedes cambiar de proveedor de desarrollo sin perder nada.
Conclusión: a medida ofrece más control y menos riesgo a largo plazo.
Integraciones
SaaS: integraciones predefinidas con las herramientas más populares. Si necesitas algo que no está en su lista, mala suerte o desarrollo custom (que a veces cuesta más que el propio SaaS).
A medida: se integra con lo que necesites, porque se construye con eso en mente. APIs, bases de datos, herramientas legacy: todo es posible.
Conclusión: si tus herramientas son estándar, SaaS. Si tienes un ecosistema particular, a medida.
Cuándo elegir SaaS
- Tu problema es genérico (email marketing, gestión de proyectos básica, contabilidad estándar)
- Necesitas empezar ya y no puedes esperar semanas
- Tu presupuesto es muy limitado a corto plazo
- Tus procesos son estándar y no te diferencian de la competencia
- No tienes requisitos de integración complejos
Cuándo elegir software a medida
- Tus procesos son específicos y te diferencian competitivamente
- Las herramientas genéricas te obligan a usar workarounds
- Estás pagando múltiples SaaS que no se hablan entre sí
- Necesitas integraciones que las herramientas estándar no ofrecen
- Valoras tener control sobre tus datos y tu tecnología
- Estás en un sector con necesidades específicas (fisioterapia, asesorías, talleres)
La tercera vía: combinar ambas
La realidad es que la mejor estrategia para muchas PYMEs es una combinación:
- SaaS para lo genérico: email (Gmail), contabilidad básica (Holded), comunicación interna (Slack)
- A medida para lo específico: los procesos que te hacen único, las automatizaciones que te dan ventaja, las integraciones que conectan todo
Esta estrategia optimiza costes (no desarrollas lo que ya existe bien resuelto) y maximiza el valor (construyes lo que realmente te diferencia).
Cómo decidir: el test de las 3 preguntas
- ¿Existe una herramienta SaaS que cubra el 80%+ de lo que necesito? → Si sí, prueba el SaaS primero.
- ¿Mis procesos son lo que me diferencia de la competencia? → Si sí, protégelos con software a medida.
- ¿Estoy pagando más de 500 €/mes en SaaS que no me satisfacen? → Evalúa si un desarrollo a medida te sale más rentable.
¿Necesitas ayuda para decidir qué camino tomar? En Deru te damos una opinión honesta basada en tu caso concreto, no en lo que nos genera más facturación. Puedes probar nuestras demos interactivas o consultar nuestros servicios. Estamos en Madrid y Murcia.